sábado, 22 de marzo de 2008

Vamos de Paseo TI TI TI...

Salir de Lima quizas sea una de las experiencias mas agradables que pueda hacer en algun momento del año.



La sola idea de largarme por unos dias de todo el gris negrusco que pesa sobre mi cabeza, me llama siempre la atencion. Trato que de vez en cuando salirme del hollin para poder ver el cielo celestito que sale a solo 8okm al sur o al norte de la carretera central.



Por un tiempo no pude viajar, por un monton de motivos. Pero yo recordaba el sur como un desierto hasta que misteriosamente llegaba a Santa Maria, con su entrada entre los cerros color beige y la hilera de plameras en formacion perfecta. Recuerdo el malecon y las pocitas que se formaban cerca a la cueva en la parte norte, pegadita al cerro que separa a los santos. Recuerdo vagamente que no habian muchas casas, solo el club y la casa de los asociados. De ahi, cero; no me acuerdo casi nada del sur... digamos que de esto ya hace varios grupitos de cinco años cada uno... Del norte solo recuerdo Huacho. La imagen mas vivida, es la del desierto que separaba lima de Ancon. Me acuerdo que era un desierto marron oscuro, sucio, sin vida. A veces me ponia a sicosearme con el hecho de quedar tirado en la noche sin luna ahi y tener que camniar por horas para llegar al Callao o a Ancon. Bueno, digamos que ahora ya no es tanto desierto, cada vez hay menos arena, o quizas si lo haya , pero mezclada con cemento; y ya no hay tanto marron oscuro, mas bien hay un tono rojizo y plomo de paredes calatas sin tarrajear.


Por fin, si uno va al sur o al norte y avanza mas de 100km en una u otra direccion, se va encontrar con un cielo feliz; si, un cielo feliz. Un cielo que de la felicidad se calatea y deja que veas su tesorito, el sol. Y apesar que nuestar costa es un super desierto, el ver a lima que se aleja o al menos que no corre tan rapido como tu movilidad, despierta en mi una sonrisa. Lo ciertamente ironico es que no aguanto mas de una semana fuera de mi capital. Salvo contadas situaciones, extraño casi todo!, algunos me dicen y me dira: "Oe vive mas simple!", o, "tipico limeñito, cree que solo existe Lima!". La verdad es extraño mis supermercados (chilenos o no), mis super cochinas combis y su indecifrable red de rutas, nuestras ricas policias motorizadas y sus extraños, pero saludables pantalones de licra "apegada"; extraño tambien la comidad de encontrar albergues(lease hoteles, hostales y hospedajes) de buena calidad y a precios comodos (E INSUPERABLES!); y creo que basicamente extraño, la seguridad de saber exactamente donde quedan las cosas, donde puedo encontrar una tienda abierta a la medianoche sin que me vayan a viloar, quitar los organos y descuartizar para filetearme en algun camal de provincia; el saber cuando van a pasar las cosas, ejemplo: cuando la Javier Prado va a estar hecha una basura, o sea basicamente de 530pm a 940pm. Pero esto no se aplica a todo, hace poco fui a trujillo por unos cuantos dias... carajo que gusto me da esa ciudad!, se qu dicen que la delicuencia esta fuerte por alla, pero yo anduve tranquilo a la 1am en el centro, y eso que tenia que ir a mi hotel en Huanchaco!. Hay de todo en esa ciudad, taxis super baratos, MALLS enormes, cines con peliculas de estreno, Supermercados, playa, mujeres...no se si drogas, pero casi todo! excepcion de hoteles, son muy caros. Es lo que prefiero nombrar como una Lima Reloaded, bonita, chica y con todo lo que necesitas. Si me ofrecieran un trabajo alla, no lo pensaria...de verdad. Todo esto me lleva a reflexionar...


¿Por que carajo extraño a Lima cuando estoy fuera de ella, y la detesto cuando me tiene abrazado asfixiantemente?

Facil hay algo patologico en mi o en todos los limeños...Que dicen, Tambien tienen esa relacion amor-odio con nuestra Capitol City?